No te
corresponde "hacer felices a los demás"; te corresponde mantenerte en equilibrio.
Cuando prestas atención a cómo te sientes y practicas pensamientos que te dan
poder que te alinean con quien realmente eres, darás un ejemplo de prosperidad
que será de gran valor para aquellos que tengan el beneficio de observarte.
No puedes
volverte lo suficientemente pobre para ayudar a que los pobres prosperen o lo
suficientemente enfermo para ayudar a los enfermos a recuperarse. Sólo puedes motivar
desde tu posición de fuerza, claridad y alineación.


No hay comentarios:
Publicar un comentario