Lejos de lo que está
bien y de lo que está mal, está lo que merecemos vivir. Lo que elegimos sin
saber porque suele esconder tras él, el señor destino haciendo de las suyas.
Este es el momento
preciso, ese instante que no se puede rechazar porque no parezca correcto.
Evitar soñar, amar y
recordar, no funciona.
Lo correcto es dejar
que la vida fluya, que el tiempo resurja corazones. Lo que está destinado a suceder siempre encontrará una forma única, mágica y maravillosa para manifestarse. Todo es más simple de lo que parece, de como suena cuando no queremos oír.


No hay comentarios:
Publicar un comentario