El cuerpo engorda cuando la
insatisfacción tiembla;
El estómago quema cuando la ira no
puede salir;
La diabetes invade cuando la soledad
duele;
El dolor de cabeza deprime cuando las
dudas aumentan;
La alergia aparece cuando el
perfeccionismo queda intolerante;
Se rompen las uñas cuando las
defensas se ven amenazadas;
El dolor de garganta obstruye cuando
no es posible comunicar las angustias;
El corazón se da por vencido cuando
el significado de la vida parece terminar;
La nariz gotea cuando el cuerpo no
llora;
El pecho se aprieta cuando el orgullo
esclaviza;
La presión arterial se eleva cuando
el miedo aprisiona;
Las neurosis esclavizan cuando el
niño interior tiraniza;
La fiebre se calienta cuando las
defensas detonan los límites de la inmunidad.
Perdonarse a sí mismo es el
aspecto más importante del crecimiento espiritual.
El acto de perdonarse a
sí mismo cambia la energía y las estructuras físicas de nuestras células y ADN.
La culpa es una emoción muy poderosa que nos empequeñece. La culpa en sí, por decirlo de alguna manera, cierra los sistemas de
energía del cuerpo y por lo tanto disminuye y, en casos extremos, bloquea el
flujo de la Energía y el Amor Divinos hacia todo el cuerpo.
Como cada una de nuestras células tiene conciencia, ellas también pueden llevar la esencia y la energía
de la culpabilidad dentro de ellas, lo cual hace a su energía más densa.
El perdón es el aspecto
más importante del crecimiento espiritual, y es el perdón de uno mismo lo que
nos da la llave para lograr la luz de las almas.
La sanación se lleva a
cabo con base en una decisión, ya sea consciente o inconsciente- de perdonarse
a uno mismo o a otra persona.
Hay sólo dos verdaderas emociones
presentes dentro de nuestro mundo, y que son el amor y el miedo.
El amor es la única
emoción verdadera, y se constituye en la piedra fundamental con la que se crea
la Luz y toda la materia.
Hoy es el momento de comenzar a quitarse estas capas de energías más
densas que están auto-generando el miedo. Lo podemos hacer si nos colocamos en
un espacio donde nos perdonemos.
Una vez que hemos
aceptado la disposición a hacer estas cosas y que manifestamos la intención
para liberar todo el dolor, la culpa y la vergüenza de nuestro ser, entonces el
alma estará apoyada por las fuerzas más elevadas de luz en el Universo y podrán
ayudarnos a liberar todo el dolor en la Luz.
Sin embargo, es necesario
manifestar la intención de liberarnos para que el Universo pueda ayudarnos.
Éste es un Universo de
libre albedrío, y si nuestra elección es continuar en el miedo, entonces no hay
nada que se pueda hacer.
El universo siempre
fortalece a aquellos que expresan su intención deliberada.
Tú eres el único capaz de
juzgarte o castigarte.
El amor incondicional
empieza con uno mismo, al igual que el perdón.
Si tú te concentras en la belleza, la paz, la
abundancia y la salud, entonces estas cosas aumentarán. Del mismo modo, si te
concentras en el miedo, la pobreza, el peligro y las enfermedades, entonces
estas cosas aumentarán.
La misma naturaleza de la materia y las energías
presentes sobre este planeta están cambiando.
Las energías
presentes se están volviendo más fluidas y flexibles, y reaccionan más
rápidamente a tus pensamientos y deseos.
Por lo tanto, tus pensamientos y tus deseos son
capaces de tener un efecto mayor que el que hubieran podido tener antes.
Tú puedes optar por usar este poder en beneficio de
todos enfocándote en lo bueno de tu vida.
Sufrir la mitad y perdonarse todo.
Persigue tu dicha y el universo abrirá puertas donde antes sólo había
muros.


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