"...Tu
mente es tan ruidosa porque siempre piensas que los demás son su causa,
que tú no eres el responsable. Por eso sigues pensando que en un mundo
mejor, con una esposa mejor, con un marido mejor, con unos niños
mejores, con una casa mejor, en un sitio mejor, todo será mejor y tú
estarás en silencio. Piensas que no guardas silencio porque todo a tu
alrededor está mal, de modo que ¿Cómo vas a estar en silencio?
Si
lo consideras así, si ésta es tu lógica, entonces este mundo mejor
nunca llegará. En cualquier parte, éste es el mundo; esos son tus
vecinos, y en cualquier parte esas son las esposas y esos son los
maridos y esos son los niños. Puedes crearte la ilusión de que, en
alguna parte, existe un cielo, pero todo es un infierno. Con esta clase
de mente, todo es un infierno. ¡Esta mente es el infierno!...
Seguimos
echando la culpa a los demás. Esto nos da un sentimiento ilusorio de
que no estamos equivocados; otro es el que lo está... Debemos
experimentar que, sea cual sea la situación, sea cual sea tu caso, tú
eres el responsable, nadie más.
Si tú eres el responsable, entonces se puede lograr algo. Si otro es el responsable, entonces no hay solución...
Asume
la responsabilidad sobre ti. Sé responsable, porque entonces se puede
hacer algo. Solamente puedes hacer algo sobre ti mismo. No puedes
cambiar a nadie más en este mundo, únicamente puedes cambiarte a ti. Esa
es la única revolución posible.
La
única transformación posible es la de uno mismo, pero solamente podemos
considerarlo así cuando sentimos que nosotros somos los responsables...
¿Por
qué este énfasis en la propia responsabilidad? Porque si yo soy
responsable, acabaré con el reaccionar. Tú haces algo, yo reacciono. La
reacción siempre es una esclavitud. Me estás manipulando. Puedes hacerme
feliz, puedes hacerme miserable: entonces tú eres mi amo. Yo soy tu
esclavo. Me sonríes; soy feliz. Únicamente con una mirada airada, y yo
soy desgraciado. Entonces tú eres mi amo. Si pienso que tú eres el
responsable, entonces tú sigues como mi amo y yo sigo como tu esclavo.
Si yo soy el responsable, entonces puedes seguir sonriendo o haciendo lo
que te dé la gana. No voy a reaccionar en función de ti. Actuaré según
yo mismo".
Osho, La Alquimia Suprema, Vol. II


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