Te empiezas a dar cuenta que tu círculo de
amigos es más pequeño que hace unos años atrás. Te
das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios
por diferentes cuestiones: trabajo, estudios, etc. Y cada vez disfrutas más de
esa cervecita que sirve como excusa para conversar un rato.
Las multitudes ya no son “tan divertidas”, incluso a
veces te incomodan. Y extrañas la
comodidad del colegio, de los grupos, de sociabilizar con la misma
gente de forma constante.
Pero te empiezas a dar cuenta que mientras
algunos son verdaderos amigos otros no eran tan especiales después de todo.
Entendiste que la amistad después de todo no se basa en el tiempo, sino en la
calidad de las personas que tienes a tu lado. Te
empiezas a dar cuenta de que algunas personas son egoístas y que, a lo mejor,
esos amigos que creías cercanos o que los conservas desde hace mucho tiempo, no
son exactamente las mejores personas que has conocido y que hay más gente que
te rodea, a quienes le debes poner mayor atención y verás quienes resultan ser
amigos de los más importantes para ti.
Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor.
Entendiste que el tiempo no sana las heridas,
sino que alarga las agonías. Aprendiste
que las peleas son distintas a las discusiones y que las discusiones surgen en
base al cariño y engrandecen las relaciones.
Los ligues y las citas de una noche te empiezan
a parecer baratos, y emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte
verdaderamente estúpido. Salir tres veces por fin de
semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeña billetera.
Tratas día a día de empezar a entenderte a ti
mismo, sobre lo que quieres y lo que no. Tus opiniones se vuelven más fuertes. Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a
ti mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos
en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no
lo es. A veces te sientes genial e
invencible, y otras con miedo, solo y
confundido. De repente tratas de
aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más
y que no hay otra opción que seguir avanzando y de saber conservar bien el
presente porque será tu única compañía en el futuro.
Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que
estamos leyendo esto nos identificamos con ello.
Todos nosotros tenemos “veintitantos” y nos gustaría volver a los 15 -16 algunas veces, pero sabemos que hay gente que ha aparecido en nuestro camino durante estos últimos años que son únicos.
Todos nosotros tenemos “veintitantos” y nos gustaría volver a los 15 -16 algunas veces, pero sabemos que hay gente que ha aparecido en nuestro camino durante estos últimos años que son únicos.
Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la
cabeza… pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos
que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos…
Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro, que las amistades
universitarias son las verdaderas y que estamos entrando a la realidad de
nuestras vidas.
Parece que fue ayer que teníamos 16… Entonces mañana tendremos 30! Así de rápido?
Parece que fue ayer que teníamos 16… Entonces mañana tendremos 30! Así de rápido?
Hagamos valer nuestro tiempo. Que no se nos pase! “La vida no se mide por las
veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento”…
-A. /loqueellosnosaben



